

Nace de una idea sencilla pero poderosa: transformar dos situaciones de vulnerabilidad en una oportunidad de bienestar compartido.
A través del programa, perros rescatados de la calle son seleccionados, evaluados y entrenados para participar como animales de apoyo emocional en intervenciones acompañadas por profesionales.
Paralelamente, las personas participantes reciben evaluación y seguimiento psicosocial, permitiendo conocer los cambios asociados a la convivencia y al vínculo humano-animal.
El modelo integra salud mental, bienestar animal, acompañamiento profesional y evaluación de resultados. De esta manera, buscamos generar un impacto de doble vía: contribuir al bienestar emocional y social de las personas y, al mismo tiempo, ofrecer a perros que han vivido en situación de calle una segunda oportunidad de vida, cuidado, integración y propósito.
De la Calle al Corazón
¿Por que De la Calle al Corazón?
La salud mental influye directamente en la manera en que las personas se relacionan consigo mismas, con sus familias y con su comunidad.
La evidencia científica considerada para el desarrollo del programa señala que la convivencia con animales puede contribuir al bienestar de personas que viven con distintas condiciones psicológicas y mentales tales como neurodivergencias, estres, ansiedad y depresión etc. También se ha identificado a los animales de compañía como facilitadores de la interacción familiar y social, elementos vinculados con una mejor percepción de bienestar y calidad de vida.
De la Calle al Corazón propone llevar esa relación un paso más allá: convertirla en una intervención estructurada, acompañada y evaluable. El programa contempla valoración de las personas participantes, selección y entrenamiento de los perros, interacción supervisada y medición de indicadores antes y después de la intervención.
Una segunda oportunidad para ellos.
Una nueva forma de acompañamiento para las personas.
Un modelo que transforma el vínculo humano-animal en bienestar emocional, evidencia y resultados medibles.
A través de un modelo de intervención con acompañamiento profesional y evaluación psicosocial, el programa genera conocimiento útil sobre salud mental, bienestar animal e impacto comunitario.
